La mudanza de los géneros a una nueva biblioteca
Una biblioteca nueva abrió sus puertas y los géneros literarios tuvieron que elegir estantes. La Novela Histórica exigió el estante más antiguo: "Necesito madera con siglos de historia, o no me siento auténtica". La Ciencia Ficción pidió el estante del último piso: "Cuanto más cerca de las estrellas, mejor". La Novela Romántica quería estar junto a la Poesía, pero la Poesía la rechazó: "Eres demasiado predecible, siempre sé cómo terminas". El Terror pidió el sótano, pero ya estaba ocupado por las Tesis Doctorales: "Nosotras llevamos años aquí abajo, donde nadie nos visita jamás". La Filosofía no podía decidir en qué estante ponerse porque primero necesitaba definir qué era un estante. Y el Diccionario, harto de tanto debate, sentenció: "Yo tengo la última palabra. Literalmente".
Вставьте этот код в HTML вашего сайта для встраивания контента.