La maldición del punto y coma
Un punto y coma entró a un grupo de apoyo para signos de puntuación incomprendidos. "Nadie sabe cuándo usarme", se lamentó. "Los escritores me evitan; los estudiantes me temen; los editores me eliminan." La coma lo interrumpió: "Al menos tú tienes personalidad. A mí me ponen en cualquier parte, sin criterio, constantemente, por todos lados." El punto final sentenció: "La sesión ha terminado."
Вставьте этот код в HTML вашего сайта для встраивания контента.