La jubilación de Isak Dinesen
Isak Dinesen
Acerca de
Isak Dinesen anunció su jubilación de la escritura y decidió abrir una cafetería en Copenhague. El primer día, un cliente pidió un café simple. Ella le sirvió una taza acompañada de una historia de treinta minutos sobre una baronesa danesa que cultivaba café en las colinas de Kenia, el amanecer africano reflejado en los ojos de un león, y cómo cada grano contenía el alma de un continente. El cliente solo quería un espresso para llevar. La cafetería cerró a la semana porque todos los pedidos tardaban tres horas, pero los clientes salían llorando de emoción sin recordar si habían pagado.
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